
Pienso en eso,
patrulla las calles de mis sueños
dictadas por la impecabilidad.
Me hundía
el aceptar esa posición de verdadero abandono, desesperaba.
El no tener compasión
me había guiado diciéndote:
"Normalmente cuando percibimos estamos muertos,
no tienes suficiente energía,
estás intranquila,
por completo ese punto, como nadie te lo van a quitar ¿qué sos?
¿Mi necesidad? ¿Mi voluntad de espíritu?"
Vi tus ojos empapados en sangre,
suspiraste desanimada
he intentaste ocultar tu dolor
¿De qué? ¿De mi sensibilidad perdida?
Quizá nos morimos ahora
y sí comprendí tu explicación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario