jueves, 22 de mayo de 2008

sin título


Orbes, no titilan ni enmudecen.

Jabalí cruzas los pantanos.

Flores bellas

entre serpientes coloridas hipnotizan al leopardo

que toma al toro por las astas

trepando a su espalda

dominando su peso al de aquel.

Muerde sudores la alegría,

alta como el firmamento

de limpios adornos.

Derramadas las tintas

sobre un rostro enaltecido.

Y la mujer desnuda,

su velo cabello

acariciando mi hombría,

ocultando de mis ojos

sus besos prohibidos.

Su alma me devora

cual aliento

dulce en la mañana que está cerca.

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